Divago por la calle de la
sed,
esa misma sed que
nace
en tus labios,
y riega mi cuerpo.
Tu sola eres todo,
yo sin ti, la nada.
Una mirada al espejo
un reflejo si mirada.
Un camino sin el rastro
que yo quisiera dejara
sobre tu pecho mi alma,
quizás así descansara.
Siente y di lo que piensas
que solo te quedara
el recuerdo del intento
cuando mires para tras.
Bueno, amigo, muy bueno.
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