viernes, 23 de marzo de 2012

Almendros, olivos y trigos.


Vibrantes almendros,
cansados olivos,
escarchados los trigos.

Que azotados en el tiempo,
agonizáis en el silencio,
consumidos por el frio,
agitados por el viento.

Aún perdura el recuerdo,
de aquellos duros inviernos
marcados estáis aún
en la sabia del mí cuerpo.

Suaves almendros,
verdes olivos,
germinan  los trigos.

Que brotando nacéis en vida,
y marchitando morís en muerte,
dando frutos y semillas,
 que alimentan mientras duermen.

Aún añoro tus caricias,
en aquellas primaveras,
  madurando las delicias,
soñado que me quisieras.

Sedientos almendros,
marchitos olivos,
dorados los trigos.

Que el sol, amigo del fuego es,
 quemando y abrasando,
como hermanos que tiene sed,
buscando la sombra antes de pereced.

Aún el agua refresca,
cansada de tantos besos,
los estivales intensos,
 cantados por los maestros.

Pálidos almendros,
tristes olivos
ausentes los trigos

Que soledad, la de tu viento,
qué tristeza, la de tus arboles,
naufragando, en silencio,
sin rumbo, siendo cobarde.

Aún tus hojas palpitan en el aire,
el otoño no ha llegado a su fin,
cansadas, pero te quieren,
prefieren morir por ti.







1 comentario:

  1. ¡¡¡Precioso!!!
    Sensibilidad y belleza.
    Enhorabuena.
    Saludos.
    Mari Carmen.

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